«No me importa la guerra, tampoco tengo miedo de morir, cuento mis días como la gente libre lo hace, está mañana despertar fue realmente difícil, con la luz del sol causando esa incómoda sensación en mis ojos y el dolor que evita que los abras, recuerdo que me levanté de la cama y camine hacia la ventana donde pude ver un día más lo que sucedía afuera, me puse el abrigo y salí del departamento con la esperanza de existir un día más, camino con lentitud hacia el único parque de la ciudad, siempre me reúno aquí con mis amigos, cuando veo al primero de ellos le sonrio y me tomó asiento a su lado en la única banca en buen estado, el cielo tiene ese tono tan extraño que va desde soleado a ponerse nublado en un instante, mi amiga Sarah no tarda en llegar, hace frío a pesar del sol que aparece por momentos, no hay nadie más en las calles y es comprensible, anoche fue una de las peores noches de esta ciudad, con el sonido de las balas orquestado la muerte de muchas personas (la mayoría solo...
Un espacio para todo aquello que no esta permitido en el mundo real: mi visión de las cosas.