Siempre me imagino en las mismas situaciones, recorriendo lugares donde la vida es muy sencilla y lo moderno sale sobrando, donde a las personas no les importa quién eres porque saben que no volverán a verte, siguiendo las estrellas en medio de la nada y preguntándome porque no soy feliz, no es algo que me preocupe y eso está bien; ayer desperté con los ojos llenos de nostalgia, sentí el frio agradable y lo cálido del sol acariciar mi piel sin molestar, me sentí libre y parte de algo por un momento pero… ¿Parte de qué? no había nada que me proporcionara la libertad que tanto me merezco por mucho camino abierto que me falta por recorrer, este vacío emocional no tiene intenciones de abandonarme, hace grises mis días y envenena mis pensamientos, me marchita de poco a poco y lo único que puede hacerme sentir bien será la libertad, pero, no es algo sencillo de encontrar, deje la vida que tenía y no me arrepiento de ello, me subí a este bote con destino a ningún lado en específico, solo soy yo y lo poco que puedo recordar de quien fui antes de huir.
Pero tengo este extraño espíritu me imagino corriendo por toda la eternidad buscando por aquello que me devuelva mi sonrisa, es una fantasía hermosa y vale la pena.
No tengo miedo del resultado ya que mis fantasmas no pueden ahogarme, la costa es demasiado extensa y mi tiempo es muy poco; ¿Dónde está mi filosofía de vida? es algo que no me había preguntando hasta mañana en que desperté con la boca seca de palabras y el alma rasgada, me imagine atado de manos y pies rogando por una caricia que me asegurase que todo va a estar bien, sujetándome cuando el dolor comience a destrozar mi cuerpo, cantando para reconfortarme en las noches de tormenta, pero el camino es muy largo y no estoy ni cerca de llegar a cual quiera que sea mi destino, mis años se acaban y mis pies saben que no puedo seguir avanzando, me estoy muriendo tan solo haber comenzado este viaje hacia ninguna parte; recordé los momentos de mi niñez, lo feliz que fui y todos esos buenos momentos que prometieron nunca irse, solo son fantasías y mis propios ojos las crearon para disminuir el dolor de la realidad, me sujetaron el cabello y me obligaron a beber las estrellas a mi alrededor, los demás no entiende mi necesidad de libertad incluso me han preguntado el porqué de la forma en como vivo, pero no tiene sentido hablar con personas que tienen un hogar ya que ellos no tienen idea de lo que es buscar refugio en la propia mente, dormir con las palabras deseando escapar, con las lágrimas secas por haber llorado la noche anterior buscando esa sensación de felicidad; no creo en el amor, para mi es algo que solo trata de compensar la falta de felicidad creando un sentimiento parecido, por ello hui de todo lo que estaba mal, hui de un suburbio de casas donde los gritos y lágrimas son lo cotidiano, donde la vida solo pasa y un día más no es un día vivido… es un día más cerca de morir, en este punto de mi viaje me aterra el final y me maldigo por todo lo que no hice, el tiempo se me agota y no volverá pero habrá valido la pena si al terminar el ocaso me puedo reconfortar en mi lugar soñado. No espero inspirar a nadie mucho menos enseñarles a fantasear con lo cotidiano, quiero encontrarme lo anhelo con todo lo que tengo.
Me gustan tus escritos, deberías escribir un libro :).
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